lunes, 25 de noviembre de 2013

Licantropía del siglo XXI

La noche cae, cielo despejado y ya muchos empezaron a tomar fotos de la luna llena y publicarlas en Instagram, algunos incluso ya regalaron el satélite mientras otros muy reservados esperamos y disfrutamos su llegada, tal y como ellos hace cientos de años...



Assur.                                      Sun's Height - Turdas

Lo que viene con esta noche.
La agitación en la respiración... nuestro corazón lo sabe, es como si el mismo efecto en la marea estuviese en mi sangre, me embriaga y siento esas punzantes descargas de adrenalina, pero debo contenerme porque todavía no es la hora.
Ya la media noche me espera para despojarme de partes de la común mortalidad que me contiene y evita sumergirme en el éxtasis, ya mi piel no es pálida ahora es nueva y oscura otra vez, ahora la saliva en mi lengua es un potente narcótico, mi cabello es mas brillante y largo, ante mi los colores renacen y las tonalidades que refleja la luz de la luna en mis ojos es perfecta, lo huelo todo... soy un nervio andante y siento la necesidad de comer porque cada una de mis funciones esta en modo de caza. Cada proceso que se realiza en mi cuerpo consume mas energía y tengo que reponerla, no es sed ni hambre normal porque esta incluye placer y debe ser pronto. Ya todo esta dispuesto, en mi camino yacen el grupo de paganos que veneran la noche riendo y bailando en el bar de costumbre, es perfecto nada podría salir mal. Escojo detenidamente la mas vulnerable, la mas bella, la menos cuerda... esa calmara mi apetito, espero que se aleje un poco de su grupo y empiezo a percibir su embriagante aroma, mis ojos al primer contacto logran atrapar los suyos, ya es tarde para ella. Ahora Todo tiene que ser rápido y preciso, de un tajo con mis palabras en su oído, sin permitir que sufra con el tedio de lo que la moralidad le dicta, luego acepta y con un beso sello su destino para algo inolvidable y perfecto aunque para mi ya mañana no exista prueba alguna que en esa única noche ella fue mi cena.

Luego llegara la llama de la culpa que se disipara antes que llegué la nueva luna.


jueves, 25 de abril de 2013

HASTA AQUÍ ME TRAJO EL RI...ARROYO.




Con todo lo que uno peca y reza en esta vida no queda tiempo para la melancolía, la valentía tiene que aparecer detrás de una jarra de cerveza o de un ataque de claridad porque con los años no siempre llega la madurez  y la experiencia se recopila como archivos en un viejo estante al que solo recurrimos para buscar la mejor y lo peor pero nunca lo que estuvo en la mitad, lo promedio o lo medio es eso que sin dar tanto bombo te significo estabilidad, noches de buen sueño e incluso buen sexo. De esperar algo mas de este modo de vida contemporaneo estaría destinado a cometer las mismas estupideces y las mismas proezas,  pero hoy después de todo y en tanto tiempo solo me queda buscar esos momentos medios donde cada vez que me bañe con un aguacero me reduje a mi lado primitivo y celebrar la lluvia con algarabía, hinchándome los dedos por patear ese balón de micro empapado. 

Ahora quizás todo se esta oscureciendo por el clima pero no es mas que un buen momento para mi, la lluvia siempre acompaño varios sucesos de mi vida sin importar la emoción: De aquel tío noble que partió, de aquella desesperación interrumpir mis estudios o la alegría por haberlos completado. Esos momentos no determinaron en lo que me convertí y ahora lo veo porque como la muerte sin distinción de credo, ideología o condición económica llega y hay que asimilarla, ver que se saco de ella y después seguir el camino... ¿cual? ¿no sé? a mi me han dicho lo malo que he sido demasiada veces para tomar consejo de lo que escribo. 

26 años llenos de altibajos pero me intereso mas en esos medios que aunque menos de la mitad terminaron en un "Malparido" o recordándome a mi Mamá (Má ojala nunca leas esto)  me dejaron suficiente archivo para desempolvar y hacerlo diferente cada vez. Si a alguien le interesa: Sí, sí tengo conciencia aunque nunca me quito el sueño ni el apetito, eso se lo dejo a la rabia, pero volvamos a la lluvia y de la cosas buenas que van cuando miro desde afuera lo que es arrastrado por  el arroyo: Se van bolsas de basuras llenas de lo que muy seguramente servio para comer... tengo hambre. Ay mis medios momentos nunca prometieron nada y no sorprendieron pero tampoco decepcionaron ¿Qué es mas rico que eso?... saben no respondan yo también sé. 

Mi vida la del hombre promedio, promedio tirando a canalla por la forma en que juego al fútbol es aburrida desde el que mira desde afuera del arroyo pero saben ya adentro es diferente, solo ves a las personas desechando lo que alguna vez fue parte de ellos dándoles bienestar ahora solo le dan una despedida solemne cual vikingo arrojado al río en una barca incendiándose pero destaco donde todo termino cuando dejo de llover, fue ahí donde vi a donde me había llevado el arroyo... Una vez mas de vuelta.